domingo, 30 de octubre de 2016

TRES DÍAS UNA VIDA - PIERRE LEMAITRE

OPINIÓN: Una buena novela psicológica ha firmado Pierre Lemaitre cuyo Vestido de novia también me había gustado mucho.
Lo que más me ha sorprendido es cómo crea ambientes no a través de la descripción del espacio sino a través de la psicología de los personajes. Sin duda magistral como recrea el provinciano pueblo de Beauval partiendo de las relaciones entre sus habitantes.
El crimen está en el primer capítulo y el lector es cómplice de él, nadie más  -aparentemente- sabe quién es el asesino o secuestrador de Remi, un niño del lugar. A través de toda la novela vamos creciendo y madurando con el autor -otro niño- y observando como milagrosamente parece que se va librando por diversas casualidades de ser detenido; la angustia del protagonista es transmitida de sabiamente por el autor al lector.
El final que le ha dado a la novela es coherente con el desarrollo del relato; sin embargo, lo que en otra pluma podría haber sonado a tópico, en la de Lemaitre se convierte en un cierre redondo.
Recomendado para: todo el mundo.
SINOPSIS: En la historia de la literatura abundan los ejemplos de personajes cuyas vidas se ven irremediablemente afectadas por un breve instante de su pasado. En esta nueva novela que sucede a Nos vemos allá arriba —Premio Goncourt y notable éxito de ventas en castellano—, Pierre Lemaitre retrata con mano maestra la trayectoria vital de un adolescente que, en un fugaz e impremeditado arranque de ira, se ve envuelto en un crimen y debe cargar con el horror y la culpa por el resto de sus días. El relato, dividido en tres momentos espaciados en el tiempo —1999, 2011 y 2015—, es una invitación a acompañar el fascinante proceso de formación de la psique de Antoine Courtin, durante el cual se vislumbra el lacerante destino de una persona que, paradójicamente, ha sido víctima de su propia culpabilidad. Todo comienza en Beauval, un pequeño pueblo enclavado en una región cubierta de bosques, donde la apacibilidad y belleza del lugar son el contrapunto perfecto a la sucesión de acontecimientos que conforman la trama. Al complejo microcosmos de sus habitantes, no exentos de hipocresía y cinismo, se añaden los ambiguos gestos, los comentarios maliciosos, la maldad y la insidia parapetadas detrás de las buenas intenciones, elementos todos ellos determinantes en la gestación y desenlace de la apasionante historia de Antoine.