sábado, 8 de noviembre de 2014

VENGANZA - BENJAMIN BLACK

OPINIÓN:
Sinceramente no me ha gustado mucho esta novela. Creo que John Bambille, cuando se transformó en Benjamin Black para escribirla no ha logrado el tono correcto que le daría un escritor puro de novela negra. Uno de los puntos flacos que le veo es el exceso de lirismo que hay a veces; descripciones sobre todo de la luz de las escenas y de los sonidos hacen que a veces se pierda la tensión de las mismas. Esto se nota especialmente cuando el autor inserta párrafos narrados entre los diálogos describiendo las posturas o movimientos de los personajes.
Benajamin Black se decidió por el uso de un narrador omnisciente que a veces se me ha hecho pesado al entrar constantemente en las cabezas de los personajes y reproducir sus pensamientos; especialmente exasperante me ha parecido el hecho de que, en estos casos, todos los personajes se formulen multitud de preguntas.
Creo que la novela tiene muchos encuentros fortuitos entre los personajes, y muchos de estos personajes, a veces reaccionan de una manera totalmente inesperada y poco consecuente con su construcción.
Creo, además, que la trama, debido a lo anteriormente expuesto, avanza a trompicones, no de manera fluida.
************** Si vas a leer la novela no sigas leyendo la reseña ***************
Finalmente, el desenlace es medianamente previsible; en parte por alguna pista que da el narrador omnisciente al entrar en la cabeza de uno de los autores y en parte porque ese mismo narrador, que entra en la cabeza de casi todos los personajes principales, no lo hace en la de los otros autores del crimen; por lo tanto, analizando la técnica narrativa y por descarte, pude anticipar quienes fueron los autores del asesinato.

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:
Los Delahaye y los Clancy comparten una historia de alianza y ambición que pasa de padres a hijos. Y ahora, también de muerte y preguntas sin respuesta: ¿Por qué Victor Delahaye iba a necesitar a un testigo para suicidarse? 
El doctor Quirke y su amigo el inspector Hackett interrogan a los miembros de ambas familias: Mona Delahaye, la joven y embriagadora viuda; James y Jonas Delahaye, los desconcertantes hijos gemelos; Jack Clancy, el mujeriego socio, y su hijo  Davy. Sin embargo, cuando una nueva muerte —aún más sorprendente que la primera— los golpea a todos, resulta obvio que algún terrible secreto está en juego.