domingo, 13 de octubre de 2013

LA INVENCIÓN DEL AMOR - JOSÉ OVEJERO


OPINIÓN:
Desde que leí Mira si yo te querré de Luís Leante, me gusta leer las novelas ganadoras del Premio Alfaguara. Gracias a  él, de vez en cuando  descubro algún autor interesante
Narrada en primera persona por un personaje ocurrente y parlanchín, si bien el texto va perdiendo fuerza, nos encontramos ante un relato entretenido. El amor, la necesidad de éste, la soledad, la huída de la realidad, la crisis de los cuarenta y el nihilismo son temas de esta novela desengañada.
Aunque no es un texto redondo, es inteligente, funciona muy bien y que merece la pena su lectura. Te seguiré la pista, José Ovejero.

Recomendado para: cuarentones. 

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:
Desde su terraza, Samuel observa el trajín cotidiano como quien está de vuelta sin haber llegado a nada. Él es una persona que no se compromete con nada ni con nadie. Una madrugada, alguien le anuncia por teléfono que Clara ha muerto en un accidente. Aunque Samuel no conoce a ninguna Clara, decide asistir a su funeral, empujado por una mezcla de curiosidad y aburrimiento.
Fascinado por la posibilidad de suplantar a la persona con la que lo confunden, Samuel se inventa una relación con Clara para Carina, la hermana de ésta, y entra en un juego del que va perdiendo el control; al poco tiempo no tiene nada claro si el amor que está inventando lo va a salvar o a acabar de hundirlo.
Una novela que combina la intriga del thriller con la inmediatez del reportaje. Narrada en primera persona, a través de una voz cercana, inquisitiva e irónica, el protagonista va desvelando las imposturas del amor y al mismo tiempo su absoluta necesidad.
«Siempre he evitado la palabra amor. Un sustantivo devaluado, una moneda tan usada que ha perdido el relieve, de manera que se puede acariciar entre los dedos sin percibir imagen alguna; una moneda que no me atrevería a dar en pago por miedo a ser mirado como un estafador.»

«La invención del amor da una nueva vuelta de tuerca a un motivo seminal de José Ovejero, la estirpe del antihéroe, en una excelente novela, profunda y amena.»
Santos Sanz Villanueva, El Cultural