domingo, 24 de marzo de 2013

MISIÓN OLVIDO - MARÍA DUEÑAS

OPINIÓN:

Me ha gustado pero tengo la sensación de que el libro va creciendo hasta la mitad y luego  va perdiendo entereza. Si tomamos tres elementos de la narración como son personajes, relaciones entre ellos y trama, creo que se van construyendo bien pero que, mediada la novela, la relación entre los tres personajes principales no queda bien clara; el conflicto entre personajes es uno de los alicientes de las novelas y en ésta no lo veo definido.Por otro lado la trama cae, desde mi punto de vista,  en algúna digresión algo fantasiosa y larga como es la boda en Cartagena; además, se retuerce demasiado de manera  innecesaria, porque una buena autora como María Dueñas no necesita un entramado complicado para cautivar al lector, bastaría con que se centrara en una de las líneas argumentales, bien la crisis de la protagonista, bien las misiones franciscanas de california, bien el mundo universitario con sus vanidades.
Aunque le sobran bastante páginas me ha gustado. María Dueñas escribe de manera muy fluída y correcta.
No sé por qué al principio me ha recordado a Pío Baroja, con el que inicié mis lecturas adultas y al que volveré en breve, tal vez sea por la agilidad narrativa, la trepidante presentación de personajes, lugares y acciones.
Recomendado para todo el mundo.

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:

Incapaz de recomponer sus propios pedazos, la profesora Blanca Perea acepta a la desesperada lo que anticipa como un tedioso proyecto académico. Su estabilidad personal acaba de desplomarse, su matrimonio ha saltado por los aires. Confusa y devastada, la huida a la insignificante universidad californiana de Santa Cecilia es su única opción.
El campus que la acoge resulta, sin embargo, mucho más seductor de lo previsto, agitado en esos días por un movimiento cívico contrario a la destrucción de un paraje legendario a fin de construir en él un enorme centro comercial. Y la labor que la absorbe —la catalogación del legado de su viejo compatriota Andrés Fontana, fallecido décadas atrás— dista enormemente de ser tan insustancial como prometía.
A medida que se afana en vertebrar la memoria de aquel hispanista olvidado, junto a ella va ganando cercanía Daniel Carter, un colega americano veterano y atractivo que no ocupa el sitio que debería ocupar. Entre ambos hombres, uno a través de sus testimonios póstumos y otro con su complicidad creciente, Blanca se verá arrastrada hacia un entramado de sentimientos encontrados, intrigas soterradas y puertas sin cerrar.
¿Por qué nadie se preocupó nunca de rescatar lo que Andrés Fontana dejó a su muerte? ¿Por qué, después de treinta años, alguien tiene interés en que todo aquello se destape al fin? ¿Qué tiene que ver la labor inconclusa del viejo hispanista con todo lo que está ocurriendo ahora en Santa Cecilia? ¿Qué le movió a desempolvar la historia no contada de las misiones del Camino Real? Antes de encontrar respuestas, Blanca aún tiene mucho que entender.