miércoles, 18 de abril de 2012

ALGUIEN SE ACERCA - BENJAMÍN PRADO

OPINIÓN: 
Me enteré de la existencia de Benjamín Prado en un documental sobre Bob Dylan, luego descubrí de que era coautor de varios temas musicales con Joaquín Sabina y articulista de El País.
Me decidí a leer Alguien se acerca porque me interesaba la temática de una persona que, tras salvarse por poco de una muerte casual, cambia su vida. Hasta ahí bien, pero según avanza de la obra, el autor  nos revela y se centra en la enfermedad mental del protagonista, con lo cual se aleja un tanto de la temática que a mi me interesaba. Curiosamente, me parece que esa "segunda mitad" está más lograda que la primera, a pesar de que en algún momento el lector pueda perderse por la doble cara que supone la enfermedad del personaje principal.
Con toques de novela negra y de película de  suspense, se deja leer muy bien y se hace agradable su internamiento en la mente enferma del protagonista.  A pesar de dejar una impresión de que el autor podría llevar  la obra más allá, volveré sobre Benjamín Prado con la lectura de alguna obra más reciente.
Abundantes referencias literarias y cinematográficas.
Recomendado para: Cualquier persona interesada en el funcionamiento de la mente.


SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:

Las cosas parecen mucho más grandes de lo que son cuando están delante de un hombre solo.
Eso es lo que piensa el protagonista de esta novela, apresado en una vida ordenada y absurda, perfecta y fría como el infierno.
Hasta que una mañana, de pronto, todo cambia de sitio.
Tras ser rozado por un crimen espantoso, descubre que nada en su mundo es como él creía: su futuro parece amenazante y su pasado está lleno de trampas; las cosas por las que luchaba son ahora las cosas de las que intenta escapar. Pero la necesidad de huir le convierte poco a poco en dos hombre distintos —y uno de ellos es un asesino.
Jugando con el tema de los desaparecidos, de la gente que un día decide cambiar de personalidad y abandonarlo todo, saltar en marcha de su propia vida, Benjamín Prado ofrece en este inquietante libro —que es al mismo tiempo una vertiginosa historia de misterio y una detenida reflexión sobre la esquizofrenia que plantea la misma escritura— una radicalización de sus obsesiones narrativas y un sorprendente giro formal con el que confirma su madurez literaria.