martes, 6 de diciembre de 2011

FIN - DAVID MONTEAGUDO

OPINIÓN:
Me decidí a leer esta novela porque tuvo buena acogida por la crítica y por ser la primera publicada de un escritor que me causó cierta simpatía. Pero su lectura, sinceramente, no me ha aportado nada.
La novela está narrada en presente y tiene tramos dialogados y tramos descriptivos. Monteagudo se desenvuelve mejor en los diálogos, sobre todo cuando la novela va avanzando; sin embargo, hay algunos diálogos tan reales que chirrían ya que parecen meras copias de la lengua hablada y no recreaciones de la misma.
En cuanto a las descripciones, muchas veces se nota un afán locativo desmesurado. El autor no sólo describe elementos que no aportan nada a la escena, sino que los sitúa con minuciosidad en el espacio, lo que, en ocasiones, contribuye a relajar la tensión narrativa.
En cuanto a lo positivo, la presentación de los personajes (planos y cortos, por otro lado) es buena. Son bastantes y sería fácil olvidarse de quién es cada uno o qué hace. Este punto lo solventa el autor con toda naturalidad introduciendolos progresivamente y haciendo pequeñas alusiones a ellos para recordarnos sus características.
La tensión in crescendo de la novela también está bien lograda aunque el final sea, para mi gusto, tan abierto que no da lugar a interpretaciones fundadas múltiples, sino meramente especulativas.
El argumento, bastante manido, es tan cinematográfico, que la adaptación para el cine ya está en marcha.
Recomendado para: amantes de la serie B.

SINOPSIS SEGÚN LA EDITORIAL:
Un grupo de antiguos amigos, que ya no tienen nada en común excepto un turbio episodio del pasado, se reúne en un refugio de montaña para pasar un fin de semana. La reunión sigue fielmente el guión habitual de estos casos, pero, en plena celebración, un acontecimiento externo alterará por completo sus planes. Sometidos a una creciente presión, cada individuo interpretará los acontecimientos según sus particulares obsesiones; y entre confesiones y rencillas largamente incubadas se irá recomponiendo un esquema sórdido e intrincado de las relaciones que los habían unido en el pasado, todo ello bajo la sombra de una amenaza cada vez más cercana y palpable.