domingo, 20 de febrero de 2011

EL PAÍS DEL MIEDO - ISAAC ROSA

PERSONAJES:
Carlos: Padre de Pablo, casado con Sara. Hombre de clase media y mediana edad.
Pablo: Hijo de Carlos, está en los primeros años de instituto. Personaje bastante introvertido.
Sara: Mujer de Carlos y madre de Pablo, es la que más arranque tiene de los tres.
Javier: Compañero de instituto de Pablo, tal vez un poco mayor que él.

ARGUMENTO:
Sara detecta varios hurtos en su casa: pequeñas cantidades de dinero, películas, ropa etc. En principio culpa a la chica marroquí que atiende la limpieza de su casa pero pronto descuble que la autora no es ella.
OPINIÓN:
Me ha gustado, a pesar de ser una novela bastante desazonadora. Es una novela de pocos, muy pocos personajes, pues el principal personaje es el miedo. La obra es un catálogo de todos los tipos de miedo que pueden atenazar a una persona de clase media: el miedo a las armas en sus diferentes formatos, el miedo a una discusión en un atasco, el miedo a confundirte en la salida de la autopista y llegar a un barrio peligroso, el miedo a que una banda organizada entre en tu casa y haga daño a tu familia, miedo a los pandilleros, a los pobres, a los inmigrantes; a la muerte súbita de tu hijo,  a que meta el dedo en un enchufe, a que se cuele por los barrotes de la terraza, al acoso escolar, que es de lo que se trata la novela etc. Muchos de estos miedos se expresan aderezados con leyendas urbanas que los ilustran. El barrio, curiosamente, en vez de aportar seguridad a los personajes, es un microcosmos donde a uno también le puede pasar lo peor.
Si damos por bueno que existen novelas de acción y novelas de reflexión, ésta es de reflexión pura, pues en ella no suceden grandes cosas, aunque sí importantes, pues cuando hablamos del miedo, una mirada, un gesto o cualquier detalle pueden ser vitales. Ante la práctica ausencia de historia, la  reflexión gira en torno a los límites del miedo, dónde acaba la cautela y empieza la paranoia. También hay reflexión, hoy en día tan de moda, sobre la levedad de las penas en los delitos cometidos por menores, así como sobre la formación o evolución de un delincuente que pasa de pequeñas travesuras a extorsiones y amenazas.
En cuanto al lenguaje utilizado es tan pulcro, que no hay nada que destacar.